La sesión preboda: Una guía completa

Retrato de una pareja en su sesión de preboda con vistas a la montaña en Montserrat, Barcelona.

Es probable que no tengas otras fotos con tu pareja que no sean selfies o la típica foto que le pides a un amigo o a un desconocido que os hagan durante un viaje o en algún momento especial y que no sale como esperabas. Probablemente, también, ni tú ni tu pareja hayáis pasado mucho tiempo delante de una cámara por lo que estar frente a una puede ser algo incómodo al principio.

En este post os voy a contar qué es una sesión preboda, cómo funciona, qué puedes hacer para prepararte y disfrutarla al máximo y, a la vez, conseguir unos fotones con los que vas a querer forrar las paredes de tu casa. También te daré algún consejo útil para que esta experiencia sea memorable y la disfrutéis al máximo

¿Qué es la sesión preboda?

Una sesión preboda consiste básicamente en fotos de pareja que se hacen antes de la boda. O sea, es una sesión de pareja pero teniendo en cuenta que os vais a dar el sí quiero pronto. Para mí, es un simulacro de a qué os vais a enfrentar el día de la boda para que lleguéis tranquilos frente a la cámara y seguros de que vais a salir guapísimos.

Posar frente a una cámara puede resultar intimidante si no estás acostumbrado, pero tenéis que saber que la sesión está enfocada en sacaros naturales y espontáneos, en vuestra salsa, vaya, así que sólo tenéis que centraros en disfrutar y seguir las breves instrucciones que os iré dando sobre la marcha.

Estas fotos son un valioso recuerdo de esos momentos previos a la boda. Sirven para familiarizarte con el fotógrafo, y os ayudará a que el día de la boda estéis mucho más relajados y despreocupados. Es muy importante que haya feeling entre vosotros y el fotógrafo, sólo así conseguiréis unos resultados espectaculares.



¿Por qué hacer la sesión preboda?

Aparte de conseguir una colección de bonitas imágenes de pareja, la sesión preboda tiene muchas utilidades que enriquecen la experiencia general de vuestra boda y os aportan más confianza. Os cuento algunos de los pros:

Son un recuerdo único, tendréis fotos de alta calidad en pareja, algo que no siempre conseguimos en el día a día

Nos ayuda a romper el hielo: Este primer contacto con los fotógrafos permite estrechar vínculos y generar confianza, logrando un trato más cercano. Esto se reflejará en fotos naturales y espontáneas el día de la boda.

Tiene usos prácticos como utilizar estas fotos para las invitaciones de la boda, para hacer regalos a familiares y amigos o para decorar vuestro hogar con imágenes más casuales.

Simulacro bodil: Os va a permitir practicar poses, ver cuáles os resultan más favorecedoras, conocer a vuestro fotógrafo y sentiros totalmente seguros de que el día de la celebración vais a salir divinos.

Elegir dónde, cómo y cuándo

Dos aspectos clave son dónde queréis la sesión y cómo la queréis plantear. Si sois montañeros o más de ciudad, amantes de las antigüedades o si tenéis un rincón especial, esto es un buen punto del que partir para elegir dónde hacer vuestra sesión preboda.

Si tenéis hobbies compartidos como el senderismo, navegar o la cerámica, cualquier cosa que améis en conjunto, va a ser una buena temática para las fotos de preboda. Y es que aparte de sacar simplemente unas fotos bonitas y útiles, también queremos crear recuerdos a los que podáis volver y recordar lo bien que lo pasasteis ese día.


¿Qué nos ponemos?

La elección de ropa es esencial para que las fotos sean armoniosas y reflejen vuestra esencia:

• Mantened vuestro estilo personal y elegid prendas con las que os sintáis cómodos.

• Optad por colores neutros y evitad ropa con logotipos o estampados llamativos que puedan quitaros protagonismo.

• Lleva dos o tres cambios de ropa para añadir variedad a la sesión.



¿Cuándo hacemos la sesión preboda?

No hay un momento ideal para hacer la sesión preboda, esto depende única y exclusivamente de lo que os apetezca a vosotros. Si queréis utilizar las fotos para las invitaciones deberíais hacerla con suficiente antelación, pero si no os corre prisa, se pueden hacer incluso unos días antes de la boda para ir con las ideas frescas sobre cómo posar. De todas formas, lo mejor sería hacerla al menos un mes antes del día de la boda, porque el último mes es un mes muy ocupado, vais a ir hasta arriba con los preparativos y es mejor si llegáis a la sesión más relajados.

Como las bodas se organizan con mucha antelación, mi recomendación personal es que hagáis la sesión preboda en primavera o en otoño, para que tengáis un clima suave y más opciones para elegir outfits. Aunque si lo que os va son los deportes de nieve, yo no me voy a negar a un buen día de esquí para sacaros unos fotones haciendo lo que más os gusta.

En conclusión

Organizar una sesión preboda no solo es una oportunidad para obtener fotos únicas, sino también para disfrutar de un momento especial en pareja, como una cita con paparazzis. Para mí, como fotógrafa esta sesión es una experiencia enriquecedora que me permite conoceros mejor, descubrir nuevos lugares y crear un vínculo que definitivamente se reflejará en las fotos de vuestra boda.

Aunque hacer la sesión preboda es una decisión personal, creo que es altamente recomendable por todas las ventajas que ofrece. Además, llegaréis al día de vuestra boda con la tranquilidad de saber que las fotos reflejarán uno de los días más importantes de vuestra vida con autenticidad y belleza.

Fotos de pedida de mano en el parque natural de La Albufera, Valencia
Previous
Previous

First Look vs. Encuentro en el Altar: ¿Cuál es la Mejor Opción para tu boda?

Next
Next

Pre-wedding session: a complete guide